Etiquetado: navidad

Se desarmó el Belén

Hace unos años, visité Bruselas (Bélgica) a finales de enero y me sorprendió que mantenían parte de los adornos navideños y que las campanas de algunas iglesias repicaban cada cierto tiempo dando lugar a bellos villancicos. Igualito que aquí. Cada año colocan las luces antes y llega el 7 de enero y no queda ninguna. De hecho, sospecho que a este paso el encendido va a ser el día de la Fiesta Nacional. Me imagino hasta el titular del Huffington Post: “LLEGA LA HISPANAVIDAD”. Pero bueno, de lo que quiero hablar es de la precipitada retirada de los adornos navideños. No pido que el símbolo de la Lotería ilumine Sol hasta la próxima acampada indignada, pero sí que no nos arranquen nacimientos y luces cuando no nos ha dado tiempo ni a digerir el roscón.

Hoy, sin ir más lejos, he visto con mis propios ojos que en el cuartel general del Ejército han desahuciado a José y a María junto a su niño recién nacido. He visto el pesebre vacío… y no, Ada Colau no andaba por ahí. Me da pena esta precipitada vuelta a la rutina, esta invitación a olvidar lo que acabamos de celebrar. Sigue leyendo

Cartas reales

Después de Nochevieja, uno  tiene la sensación de que ha logrado sobrevivir a la Navidad. Un año más. Se acabaron las comilonas y los cenorrios, los pedos con los compañeros del trabajo, la universidad y la guardería y los tensos reencuentros familiares (que sí, que en todos lados cuecen habas). Sin embargo, eso no quiere decir que haya terminado la Navidad. Hemos pasado lo peor de estos días (me niego a sumarme a la horterada de hablar de “estas fiestas”) y solo queda lo mejor: la llegada de los Reyes. Los Magos de Oriente, digo. Así que guardad vuestras tricolores.

Debates monárquicos aparte, en mi casa siempre hemos sido más del equipo compuesto por Melchor, Gaspar y Baltasar que del tipo abundante en carnes vestido por Coca Cola. En los noventa, muchos amigos míos recibían sus “megazord” y sus islas de Playmobil el 25 de diciembre, pero yo siempre tenía que esperar al 6 de enero. La noche anterior apenas era capaz de dormir y a primerísima hora de la mañana sacaba a mis padres y hermanos de la cama para ir al cuarto de estar a ver mis juguetes. Sigue leyendo

Año Nuevo, blog nuevo

Enero ha llegado y, con él, los anuncios de perfumes dan paso a los de coleccionables. Nos venden que la Navidad es época de gastar y hacer regalos que no entrañen mucho riesgo, mientras que el arranque de un año es el momento idóneo para llenarse de buenos propósitos y empezar nuevos proyectos.

Uno se acerca al quiosco emocionado, con unas ganas tremendas de hacerse con el mástil de una espectacular goleta del siglo XVIII a escala 1/72 que podrá completar en 167 entregas a un precio “ligeramente” superior al de lanzamiento. Las semanas pasan y la embarcación soñada no avanza. La ilusión inicial se transforma en pereza y esta, a su vez, se torna en desinterés. Al final, uno se queda con un mástil, un timón, un cabo y un ancla y con la sensación de haber tirado el dinero. Sigue leyendo